Ojos del presente

La sesión de apertura en La Pola Siero de este MUSOC ha sido especial. Tuvo una suerte de continuidad y sinergias que hacen de la Muestra un espacio lleno de posibilidades para acercarnos a las temáticas que nos preocupan y creemos que tienen que tener un espacio dentro de la cultura asturiana. El año pasado, en la primera sesión en el Teatro Auditorio pudimos ver La ciudad de la selva acompañadas por la Asociación El Llavaderu y un Diálogo visible que trajo de la mano de arqueólogos el trabajo profesional de los que recuperan nuestro pasado en las fosas y los espacios marcados por los traumas históricos más recientes. Este año es otra vez El Llavaderu quien nos acompaña en una nueva edición en la que la memoria amplia su espacio y toma mayor protagonismo con la nueva sección Silencios rotos, además con una película que nos ayuda todavía más a estrechar esa distancia, esa grieta del pasado silenciado y enterrado por el franquismo, Luna de Pablo Casanueva.

Esta vez el camino que nos propuso esta proyección tenía un tono más intimo y cercano, Luna nos lleva a través de los recorridos del pasado que marcaron los espacios, los documentos, las fotos y todos los testigos de la historia familiar de los Luna, la familia de Pablo Casanueva, a la cual busca a través de los archivos, los recuerdos y un proceso de investigación del cual nos hace partícipes en esta road movie de la memoria política y familiar. En la presentación, el director nos invitaba a poner los ojos en el presente, tiempo en el que la película se inscribe para poder mirar hacia el pasado e ir visitando uno a uno el destino de cada uno de los Luna, cuyas realidades resuenan con el mundo actual en el que vivimos.

A partir de unas pocas fotografías familiares e historias que había escuchado desde pequeño, emprende un viaje de investigación para resolver los huecos que quedaron en la memoria familiar más cercana, tratando de reconciliar el pasado traumático y restaurar una identidad y unos vínculos perdidos, rotos por la represión política y la carestía, que obligó a sus familiares a separarse en busca de un espacio donde sobrevivir. La película se narra desde una posición que asume esta reconciliación y reconstrucción del pasado que construye el sujeto, tanto político como sentimental, del presente. Para ello deja a los objetos y a los espacios hablar, hace uso de todas las herramientas y recursos que nos ayudan a vislumbrar el pasado para poder darle un rostro identificable, una forma introspectiva y reflexiva para quienes heredamos el dolor de aquel tiempo y una forma sincera para quienes lo sufrieron. En Luna, todas las fotos, los retratos, los documentos de represaliados, las actas de defunciones, los espacios derruidos y restaurados están cargados de las emociones y las vidas de quienes dan testimonio, permitiendo a los más pequeños detalles de un proceso de investigación mostrar una elocuencia y una intimidad reveladas por la cámara que las filma con atención y cuidado.

“Me muestro al completo en los espacios tratando de ser el catalizador de las capas de memoria que se acumulan en ese lugar. Concretamente a través de la lectura, de la voz colectiva” (Pablo Casanueva en su entrevista en el Perroflauta News de 2025)

Tras la proyección, pudimos conversar en coloquio con Pablo con la moderación de Lydia de El Llavaderu. El conversatorio envolvió a la película con la experiencias de su rodaje, el lento de proceso de investigación y las necesidades y limitaciones que conlleva. Sin duda, permitió estrechar todavía más el vínculo como espectadores con la historia que Luna cuenta e indagar y reflexionar las formas en las que el pasado se nos presenta y nosotras como ciudadanas podemos acercarnos a él y tratar de situarlo en nuestras vidas. El rol de los archivos como instituciones y su accesibilidad o cómo la memoria se inscribe en los documentos de la represión condicionandonos a mirar el pasado a través del trauma y la vergüenza que el franquismo se encargo de apuntalar son algunas de las ideas que el coloquio trajo consigo y sobre las que Pablo Casanueva ahondó con mucha generosidad abriendo reflexiones y acercando la posibilidad a cualquier espectadora de seguir los recorridos de la memoria familiar de cada una.

Con la colaboración de:

© 2026 Muestra de cine social 
y de derechos humanos 
de Asturies