Retrato de la guerra en el oriente asturiano

La librería La Llocura nos había recibido ya en dos ocasiones esta dos últimas ediciones para presentar MUSOC en Mieres, pero esta es la primera vez que realizamos una actividad durante la muestra y cada vez que vamos nos sentimos enormemente acogidas por la librería y la gente de Mieres. En esta ocasión, La palabra filmada puso a dialogar las obras de Pablo Casanueva, de quien ya pudimos ver Luna el martes anterior en Siero, y de Guillermo Menéndez Quirós, autor de Cumbres en pie de guerra que se presentó durante esta sesión.

El cortometraje 8 filmes sobre la guerra abrió la sesión ofreciendo una exploración concisa y exhaustiva de la memoria de la Guerra civil en Ribeseya, retratando a través de varios relatos a los testimonios de este tramo de nuestra historia: la historia de un puente, una carta, el testimonio de quien sufrió aquel tiempo, los documentos de la represión, los nombres de las víctimas, un paisaje, una trompeta y la música de la banda a la que perteneció… Todo en esta película es testigo y cobra vida para reflejar las cicatrices, las heridas abiertas y cerradas, haciendo tangible el pasado de Ribeseya al que se le negó la voz y el rostro. Alberto Rosón, vocal de Memoria Histórica de la Fundación Anselmo Lorenzo, presentó la sesión haciendo hincapié en la falta de trabajos que amplíen la memoria del anarcosindicalismo durante la guerra, con frecuencia centrado en su acción en Cataluña, y agradeciendo el trabajo por creadores como Guillermo, que contribuyen a expandir y difundir la memoria del movimiento sobre el territorio asturiano, planteando una reflexión sobre la accesibilidad que el cómic o el cine nos da para poder llevar a todas partes estas historias.

Sembrando este vínculo que se extendió a lo largo de toda la presentación, 8 filmes sobre la guerra y Cumbres en pie de guerra comparten muchos más vínculos que la cercanía de su historia. Antes de comenzar la presentación pudimos ver un vídeo de Pablo Casanueva en el que nos contó cómo los procesos creativos de ambos coincidieron en el espacio y el tiempo, compartiendo procesos de investigación en los que posteriormente Guillermo Menéndez Quirós ahondó para contarnos los caminos por los que le llevó la escritura de esta novela.

La lectura de Cumbres en pie de guerra impresiona por su nivel de detallismo, por su empatía y la cantidad de voces introspectivas que humanizan un relato cruento y duro; sus paisajes, acentos y movimientos imprimen una sensación de precisión y dedicación que acercan a uno a la batalla del Mazucu como si los dibujos fueran un calco con lápiz de lo que realmente ocurrió.

La batalla del Mazucu es uno de los momentos de mayor relevancia en el desarrollo de la guerra en Asturies, y, sin embargo, el conocimiento que muchas compartimos de este acontecimiento con frecuencia no va más allá de ese punto de referencia en la memoria. Y es que existen pocas obras que nos acerquen tan bien este momento de la historia, por lo que poder descubrir el proceso de creación de esta novela junto a Guillermo fue un privilegio como pocos. El proceso de creación le llevó a compartir y conocer a la gente que le daría forma a su proyecto, partiendo de la lectura, se embarcó en una investigación que le llevó a conocer a personas que vivieron de pequeños el episodio histórico hace ya casi 88 años, a quiénes trabajan hoy por conservar la memoria y muchas personas más.

Durante todo el proceso, presentó en númerosas ocasiones el proyecto llevándole a conocer personas que le iban contando nuevos detalles y anécdotas armando el relato total. Nos contó cómo el inicio de la novela con la destrucción de los puentes de Unquera-Bustio lo tenía completamente ficcionado, pero gracias al asesoramiento de personas como Luis Miguel Cuervo pudo abordarlo con un acercamiento mucho más histórico. Además, se pateó asiduamente la Sierra del Cuera para poder hacer al paisaje un protonista principal e identificable, casi como un mapa para quien quiera navegar la memoria a través de su relato. Si con algo se quedó con ganas, es con haber podido incluir todas las historias que está descubriendo tras haber acabado el libro. Guillermo nos contó como el viaje de este proyecto comenzó en esta librería, La Llocura, siendo para nosotras un honor poder cerrar el círculo junto a él y agradecidas por poder ser parte de la presentación de un libro como Cumbres en pie de guerra.

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