Casi 50 personas asistieron al Centro de Cultura Antiguo Instituto (Xixón) a la primera sesión matinal del MUSOC, amadrinada por el Ateneo Obrero de Xixón y el Grupo Eleuterio Quintanilla: la presentación del ensayo Tierra de Babel, del filósofo Reyes Mate, Premio Nacional de Ensayo 2009 por su libro La herencia del olvido. Ensayos en torno a la razón compasiva. Profesor de Investigación ad honorem del CSIC, Reyes Mate destaca por sus estudios en torno a la memoria y el papel de la filosofía después de Auschwitz, así como por su labor como director de la Enciclopedia Iberoamericana de Filosofía.
El psiquiatra y ensayista Guillermo Rendueles presentó la obra de su amigo Reyes Mate como un libro peligroso o tóxico para los nacionalistas. Lo que pretende Tierra de Babel es cuestionar y proponer una alternativa al nacionalismo, entendido como, en palabras del autor, “esta idea persistente en todos los pueblos a lo largo de la historia de que una comunidad que se encuentra en un territorio se siente propietaria de ese territorio, con el derecho a reconocer a sus habitantes unos derechos que niega a las que son de otro territorio”. Idea que ha contado con variaciones, desde la polis y la civitas, hasta los reinos, Estados, patrias, etc. Decía Reyes Mate que las tres razones que le llevaron a escribir el libro fueron que el nacionalismo es un tema de plena actualidad, desde los independentismos hasta sus manifestaciones de extrema derecha; que ya no es solución al problema de la convivencia política debido a la cuestión de la inmigración, que lo desborda; y que, siguiendo el deber de memoria para evitar repetir la barbarie, ha de repensarse el Holocausto como máxima y más radical expresión y consecuencia del nacionalismo.
Dividido en 6 iluminaciones (profanas), el libro entiende, con George Steiner, el mito bíblico de la Torre de Babel como un relato, no de una nueva expulsión del paraíso, sino de una bendición: el modelo civilizatorio de la polifonía de la diversidad y la diáspora o exilio en el vasto mundo, en lugar del totalitario de la pertenencia a la polis. Reyes Mate resumió las tesis centrales de su obra, en cuya primera parte analiza dos de los equívocos originarios que llevaron al arraigo de la idea de que somos de algún lugar: la afirmación aristotélica de que el hombre es un animal de polis por naturaleza, que no hay ser humano fuera de una comunidad de pertenencia; y, en el caso español, la theobiosis, concepto que Américo Castro usó para referirse a la nacionalización del cristianismo o identificación del ser español con el ser cristiano, visible en el mito de Santiago.
Reyes Mate continúa su indagación distinguiendo el nacionalismo alemán de base romántica, el imposible nacionalismo ilustrado, democrático y racionalista francés (de Ernest Renan, con base en el plebiscito y la memoria, en lugar de la etnia) y el nacionalismo español con inspiración en el antirrevolucionario tradicionalismo (de Donoso Cortés) que se encarna en el carlismo.
Y termina su libro, en la iluminación sexta, indicando que, dado que “el modelo nacionalista no es ni natural ni el único, sino que ha sido una opción histórica que se revela como discutible en su fundamento e incapaz de resolver los problemas políticos que nos acucian, tenemos que reflexionar seriamente sobre la alternativa”, la de quienes entendieron que “el ser humano tiene que vivir en espacios post-nacionales, abiertos, en comunidades plurales y complejas”. Entre ellos, el filósofo cita y estudia las ideas de Franz Rosenzweig (en contra de la sacralización de los elementos identitarios como la sangre, la tierra y la lengua), Simone Weil (con su defensa del patriotismo compasivo frente al institucional) y María Zambrano (con su descubrimiento del exilio como patria). Con ellos, defiende la tradición política de la diáspora, basada en la diferencia y no en la identidad, en priorizar la “ley de la hospitalidad” (Derrida) o del “derecho cosmopolita a la hospitalidad universal” (Kant), renunciando a todo derecho de propiedad (como en el franciscanismo, según el análisis de Giorgio Agamben)
Este libro quiere señalar el horizonte que se abre a la humanidad cuando abandona la ciudad, hecha de “ladrillos y betún”, y se pone en camino a lo largo y ancho de la tierra.
El acto formaba parte de La palabra filmada, sección que pretende establecer diálogos entre los lenguajes cinematográficos y literarios para el abordaje de temas comunes. El cortometraje elegido para ilustrar la cuestión de las migraciones, como problema contemporáneo que el modelo de Reyes Mate aspira a resolver, fue I promise you paradise del cineasta egipcio Morad Mostafa. Estrenado en la Semana de la Crítica de Cannes, este sugerente, íntimo, silencioso y atmosférico thriller contemplativo presenta de manera abierta a la interpretación y con una puesta en escena pictórica, la historia de un migrante africano de 17 años después de un incidente violento.
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