Casi un centenar de personas pudieron visionar en La Pola Siero una obra que trasciende la pantalla para convertirse en un testimonio visual de resistencia y transformación, Li Cham (Morí).
A través de una narrativa profundamente humana, nos sumergimos en la vida de tres mujeres tsotsiles, Margarita, Juana y Faustina que, marcadas por la pérdida de familiares debido a la violencia patriarcal y la opresión, encuentran en la lucha colectiva un camino hacia la autonomía y la dignidad.
Para transgredir hacia un futuro en el que la violencia patriarcal no forme parte de los usos y costumbres es necesario que una parte de nosotros, o de la sociedad, muera
Esa lucha colectiva llamada movimiento zapatista que contagió a tantas personas indígenas de la zona de Chiapas la esperanza para defender su tierra y su identidad. De todo aquel movimiento, ya lejano en el tiempo, leemos en las imágenes y relatos de Li Cham que a las mujeres les quedaros resquicios de oportunidad como la propiedad de la tierra, cosa impensable para ellas antes de esta revolución campesina.
El proyecto, que arrancó en 2018, gira en torno a tres personajes femeninos, con la inspiración centrada en la madre de la propia directora, la cineasta tsotsil Ana Ts’uyeb, que tuvo que hacer frente al siempre difícil proceso de realizar un documental familiar, o sobre personas cercanas, en la creación de esta película que busca realmente generar una reflexión, pero que también es, sin duda, una inspiración y un alivio para otras mujeres.
Diferentes son los roles de Juana, Margarita y Faustina y cada una tiene su propia lucha, tanto en su familia como en la comunidad y también contra las omnipresentes formas de violencias a las que se enfrentan, no desde un papel de víctimas, sino mostrando esperanza para nuevas generaciones. A pesar de las adversidades, los retos y la complejidad de su contexto su resistencia y trabajo permite visualizar una vida con mayor esperanza para sus hijos e hijas. Un mensaje que hizo suyo CODOPA (Coordinadora de ONGD del Principado de Asturias), organización que amadrinó la película y en cuya presentación relacionó muchos de los males de nuestro mundo global identificando también muchos logros, empezando por el espíritu del zapatismo entre plantaciones de café allá en un rincón de Chiapas.























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