La inauguración de XIV edición de MUSOC fue un ejercicio de reconocimiento a un grupo de personas que lideraron la lucha por la democracia en Asturies. El eje central de la jornada fue la proyección del documental La llucha eterna, dirigido por Alejandro Nafría, que recupera la historia del Movimiento Comunista de Asturies (MCA) a partir de los testimonios de sus militantes, pero en realidad hubo mucho más.
Aitana Castaño condujo una gala que empezó con música: Alfredo González y Silvia Quesada acentuaron la nostalgia de la tarde con su particular versión de canciones de los años 70 de Amancio Prada, Pablo Guerrero, Luis Eduardo Aute y Víctor Jara. Canción protesta para fomentar el pensamiento crítico y para reivindicar la libertad.
El premio Silencios Rotos es un reconocimiento público de carácter anual a la trayectoria de colectivos y personas que ponen en valor buenas prácticas relacionadas con la recuperación de la memoria democrática en nuestro país. En esta ocasión, el premio se otorgó a La Digitalizadora de La Memoria Colectiva, una plataforma ciudadana compuesta por profesionales del audiovisual, de los archivos y de la informática que trabaja para conservar la memoria audiovisual de los movimientos sociales y reconocer la memoria cole colectiva como parte de una perspectiva plural de la historia. Yerba Segura explicó las razonas por las que el jurado había tomado esta decisión y Óscar Clemente recogió el premio en nombre de la Plataforma y nos recordó el papel revolucionario de las grabaciones audiovisuales cuando se empezaron a utilizar para registrar las acciones de las luchas por la democracia, convirtiéndolas en eternas.
Debate, pensamiento crítico y derechos humanos son unos conceptos que a los más jóvenes les puede parecer arqueología pero que no…
Antes de la proyección de la película Alejandro Nafría, declaró su admiración por los y las protagonista de La llucha eterna, dedicó la película especialmente a quienes ya no están y compartió su preocupación por la situación actual, que hace que muchas de las reivindicaciones del MCA sigan siendo muy necesarias.
La llucha eterna da voz a quienes militaron en el MCA. Militancia con mayúsculas, una vida dedicada a una causa. Inicialmente en la clandestinidad y después visibles pero siempre con orgullo. Una combinación entre la reflexión y la acción, con aciertos y apertura de mente para reconocer errores y evolucionar. Incorporaron a la lucha política nuevos elementos en una época en la que casi todo estaba por hacer y fomentaron movimientos sociales que todavía continúan existiendo.
Tras la proyección, algunas de las personas protagonistas de la película salieron al escenario y nos recordaron que la lucha sigue, que las causas por las que ellos y ellas se movilizaron siguen vigentes, haciendo mención específica a Las 6 de la Suiza, la causa palestina o el imperialismo estadounidense.
El cierre fue una sorpresa muy cinematográfica: el MCA creo en su momento una letra alternativa para la canción Always Look on the Bright Side of Life (la canción del final de la película La vida de Brian, de los Monty Python), gracias a la Charanga Ventolín y David Varela pudimos disfrutarla en directo. Para quienes os lo perdisteis, no os preocupéis, podéis verlo en La llucha eterna.





















































La llucha sigue
