De Chiapas a San Antolín de Ibias

Decía Atahualpa Yupanqui: “Pareciera que el camino va inventando sorpresas para goce del alma del viajero”. Y así es, a veces se producen encuentros en el camino que no nos esperamos, que nos sorprenden y nos dan aliento para seguir avanzando, y así ha sido con “El hombre que se enamoró de la Luna”, podcast conducido por Pablo Loriente que se graba cual radio itinerante para dar valor al mundo de la cultura a través de sus protagonistas. Con parada ante un público expectante en el salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto de Xixón, el equipo compuesto además por Ángel Castaño (sonido), Vicky Cantos (producción), Makeda (fotógrafo), María Maquieiria (ilustradora) y el poeta infinito Peru Saizprez, nos invitó a contemplar su luna, esa luna que de vez en cuando se escapa de Madrid (aún a riesgo de parecer una letra de Sabina). 

La edición #Luna404, como es habitual, comenzó con el poema infinito de Peru, quien citó al recientemente fallecido David González. Loriente presentó un primer bloque que tuvo como invitadas a las activistas y artistas asturianas Ana Suárez (MUSOC) Inés G. Aparicio (directora del cortometraje La diva, mi abuela y yo) y Nieves González, Nieve-Sita (ilustradora) quienes desgranaron el panorama cultural asturiano y el papel de la cultura a la hora de desafiar los discursos de la extrema derecha y plantear nuevos marcos “para el pensamiento crítico pero sobre todo, para la acción crítica”, en palabras de Ana Suárez, quien defendió el compromiso de MUSOC como propuesta activista y cultural…”Si no vienes pensado de casa, una buena película te puede ayudar a hacerlo”. Inés G. Aparicio y Nieves González abordaron la importancia de abordar la cultura en las aulas y su potencial transformador. “La cultura no debería ser lo excepcional, o lo anecdótico, la necesitamos, y cada vez más”.

El segundo bloque estuvo a cargo de los fotoperiodistas Alex Zapico y Manu Brabo, quienes desmenuzaron la realidad de los conflictos que conocen a través de su trayectoria profesional (Siria, Líbano, Libia, Ucrania, Gaza, Cisjordania, entre otros…), el papel del periodismo en la formación de la opinión pública y nuestra propia hipocresía cuando reaccionamos con virulencia ante unos conflictos con la misma parsimonia que ignoramos otros. “Hay campos de refugiados cuya situación extrema es muy similar a la de Gaza, y nadie se pone una kufiya para apoyarles”, decía un Manu Brabo sin pelos en la lengua. Zapico, por su parte, ante la pregunta de cuál podría ser su próximo destino, mostró su interés por lo que parece un retorno del zapatismo en México (sobre todo en Chiapas), crítico con el sistema y preocupado por el avance de la derecha en el país, y que podría ser, ojalá, su próxima parada.

La entrevista acústica, como en cada edición, puso punto final a la emisión de este podcast, y lo hizo de la mano de la singular cantautora Lorena Álvarez, quien interrumpió su apacible vida en San Antolín de Ibias para analizar las ventajas e inconvenientes de la vida en el campo. Lo rural no como una simple estética, sino como un espacio vital, profundo y esencial para su vida y creatividad musical, no exento de crudeza y dificultades. Con ella y con su música recordamos la reciente polémica en la velada musical de celebración de los 30 años del Teatro Jovellanos en la que ella fue la única artista femenina invitada. Como respuesta, hizo un espontáneo llamamiento en redes sociales a todas aquellas mujeres artistas que quisieran compartir con ella escenario. Diez mujeres respondieron a su llamada. Hoy han formado una banda que se llama “Techo de cristal”. El resto, será historia.

© 2026 Muestra de cine social 
y de derechos humanos 
de Asturies