Y nos subió la bilirrubina…

La viuda de Angelín lo dio todo anoche en la Caja de Músicos. O mejor dicho, Angelín en solitario, que no estaba muerto, estaba de parranda. En fin, que ahí nos vimos una noche más moviendo los bullates al ritmo que marcaba el embajador local de la electro-cumbia. Pero esto se quedaría corto para definir la noche de ayer…electro-mambo, electro-calypso, electro-bachata…un poco de todo en una noche loca que marcaba la entrada en la última semana de MUSOC. ¡Larga vida a la Caja de Músicos!

Con la colaboración de: