Peces de colores que no pueden disfrutar del paraíso

MUSOC vuelve a repetir un año más en el Centro Cultural Valey de Piedras Blancas. Con la película El Paraíso se dio arranque a tres miércoles consecutivos, en los que el cine social y los derechos humanos volverán a tener presencia en el municipio castrillonense.

Ye Too Ponese fue la entidad que amadrinó la opera prima del belga Zeno Granton. Su colectivo apuesta por cambiar la realidad desde la participación y con la creación continua de pequeños proyectos. Su misión, que las personas sean protagonistas, se empoderen y utilicen la participación para la acción,“cambiar la realidad, es cuestión de ponerse”.

Si un pez se queda atrapado en el hielo, no vuelve a la vida. Se muere.

Más de 80 personas se acercaron ayer para dar calor otro año más y acompañar la historia de Joe y William, que nos mostraron su realidad en un centro de menores. Una historia de amor que nace en una jaula, privados de libertad y de futuro, y cuando menos se lo esperan. Lo bonito y emocionante de ver a estos dos chicos conocerse se quiebra ante toda la frustración e impotencia que sentimos con las circunstancias a las que se ven enfrentados, la libertad es puesta en valor y arrebatada en cuestión de minutos ante normas y explicaciones ajenas a la realidad de los jóvenes protagonistas.

El Paraíso muestra la realidad de muchas y muchos menores en centros, donde el acompañamiento no es el correcto y donde las esperanzas por un futuro propio y estable son invisibles. La excelente fotografía del director belga hila un conmovedor relato que se combina a la perfección con una cuidada banda sonora firmada por el músico franco-libanés Bachar Mar-Khalifé.

En colaboración con: