Maternidad, sororidad y brujería

Setenta personas se acercaron el pasado viernes al cine Fantasio para disfrutar de la última película de MUSOC en las alas de Asturias. La donostiarra afincada en Galicia Jaione Camborda escribió y dirigió O corno, película ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián, como un drama rural ambientado en la Galicia de los años 70 y como una historia de mujeres con dimensión universal.

Parto, aborto, sexualidad libre, naturalismo, ciclo de la vida. Mil y una situaciones por y para un crisol de mujeres que a menudo se encuentran ante situaciones límite. Arquetipos femeninos tamizados por el ambiente de la huida, por un entorno rural y la necesidad de la supervivencia.

La vida y la muerte, pero sobre todo la vida. La capacidad de darla y la necesidad de vivirla es la esencia de lo que nos presenta esta película llena de estampas rurales, de mil matices de amarillos. O corno nos cuenta muchas más cosas de las que parece. Nos cuenta que las mujeres han sido, son y serán depositarias de saberes populares y ancestrales fundamentales para nuestras vidas. Nos enseña cómo la solidaridad es un elemento recurrente e ineludible en sus vidas, cómo protagonizan cadenas de favores, apoyan en los cuidados, cómo hacen de la sororidad un ejercicio vital permanente. Y nos muestra el dolor, porque el parto y el aborto duelen, ese dolor que casi siempre, de una forma u otra, atraviesa el cuerpo de la vida de las mujeres

O corno es una road movie por una pista de tierra y bajo el “orbayu” permanente 

O corno no deja de ser también una historia de brujas, de esas que teniendo conocimiento de plantas y brebajes han constituido un foco de sabiduría poco o nada soportable para los varones de otras épocas, que veían en ellas una amenaza al status quo difícil de digerir. 

No en vano O corno recibe su título del cornezuelo que usaban las abuelas. Un hongo parásito del centeno que afecta al sistema circulatorio y puede provocar alucinaciones. Utilizado para provocar abortos, en la Edad Media fue realmente polémico por su vinculación con la brujería y, de hecho, se cree que este hongo sería el responsable de que acusaran a las brujas de Salem, en el estado de Massachusetts.

Las mujeres que nos presenta Camborda son mujeres de manos cuarteadas por el trabajo en la tierra y  la mar, por esa dureza de la vida que tan bien nos muestran las películas de  la Nova Ola del Cinema Galego, ásperas y sin edulcorantes, a las que nos vamos acostumbrando y que nos encantan.

Un viaje a las fronteras: las de Galicia con Portugal, las de la vida y la muerte, las de lo correcto y lo inevitable. Y como en toda road movie, lo importante no es llegar, sino la experiencia del viaje.

Con la colaboración de: