La bondad de Ken, la bondad del pueblo

MUSOC volvió a Mieres y lo hizo por todo lo alto en una sesión reivindicativa y emotiva a partes iguales, por el reciente fallecimiento de la compañera de lucha Anita Sirgo. Cerca de 200 personas abarrotaron la Casa de Cultura Teodoro Cuesta para ver el último trabajo del mítico cineasta Ken Loach. La cuenca del caudal tenía ganas de cine social y poco a poco fue llenando la sala del auditorio mierense entre animadas charlas y reencuentros por la vuelta de proyecciones de la muestra.

Carmen Martín Fernández representando al colectivo Amigos de Mieres amadrinó la película y no quiso dejar pasar la ocasión para dedicar unas palabras a Anita Sirgo por su reciente fallecimiento, un homenaje que el público devolvió en forma de aplauso para una mujer, emblema de la lucha obrera y antifascista, que nos dejaba para siempre ayer lunes 15 de enero con 93 años.

Esto va de solidaridad, no de caridad. (Mr. Ballantyne)

Y tras el último golpe de tacón de Anita llegó el turno del viejo Ken, y el viejo Ken lo ha vuelto a hacer. El bar “El Viejo Roble” es el último reducto de encuentro de un pequeño pueblo minero que languidece en la costa norte británica, sus gentes resisten a duras penas con la melancolía de lo que fue y nunca volverá a ser. Cuando varias familias sirias llegan al pueblo huídas de la guerra, T.J. (Dave Turner) dueño del bar, se da cuenta del recelo que despierta en los lugareños más conservadores, le entristece ver como los suyos son incapaces de aceptar la nueva situación y como repiten los clichés de racismo e intolerancia habituales, desde la ignorancia, el desconocimiento y la desconfianza por abrazar lo nuevo.

Por primera vez T.J. no se va a quedar callado, no se va a quedar de brazos cruzados mientras su gente, que ya está en lo más hondo pretende pisotear a los que todavía están más abajo. Comprueba de primera mano la hospitalidad de los nuevos visitantes y transforma su viejo roble en un lugar de encuentro, un lugar donde fortalecerse en común. Paul Laverty escribe un guion didáctico y básico, para mostrar a toda clase de públicos las miserias del sistema. Y a su vez pretende darnos soluciones básicas, de gestos pequeños que son grandes, de bondad como la de T.J., también conocido como el Señor Ballantyne.

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