En las mejores compañías

El movimiento feminista de la transición se merecía una película, debemos mucho a las mujeres que en un momento crucial de nuestra historia marcaron el camino en la lucha por nuestros derechos, los de todas las mujeres. Algunas lo pagaron caro, como las 11 de Basauri, mujeres que fueron enjuiciadas enfrentándose a penas de cárcel de hasta setenta por haber abortado o practicado abortos. Silvia Munt eligió este caso como punto de partida de una película muy especial, Las buenas compañías, en la que nos muestra cómo eran estas mujeres que iniciaron la lucha más radical , aquella en la que solo ellas eran las víctimas.

Desde entonces, muchas cosas han cambiado. El 8M es un impulso ilusionante, una nueva etapa (¿quizás ola?) en el feminismo, pero no es más que un paso en un camino que tiene una bases sólidas gracias a unas mujeres generosas de las que podemos aprender mucho.

Las buenas compañías fue la primera película en entrar en la programación de MUSOC 2024, su proyección nos parecía el marco perfecto para hacer un humilde homenaje a quienes iniciaron el movimiento feminista en el estado español. Este marco lo ocuparon Asun y Teresa, Teresa y Asun, dos grandes mujeres que se conocen desde hace mucho, dos compañeras de lucha que son amigas y cómplices como solo pueden serlo quienes pusieron el cuerpo por una misma causa.

Asun Urbieta, de la Asamblea de Mujeres de Errenteria, conoce el guion de Las buenas compañías casi de memoria, tuvo una gran implicación en la redacción del mismo, porque cuenta su historia y la de sus compañeras. Algunas escenas de la película están “guionizadas”, no son tal cual pasaron, pero entiende que tiene que ser así porque no es un documental, sino una película de ficción basada en hechos reales. La audiencia del Niemeyer (que volvió a quedarse pequeño, quedando gente sin entrada) disfrutó con las anécdotas reales, aquellas en las que un grupo de mujeres hacían lo impensable para salir en la prensa en un contexto en el que otras luchas parecían ser prioritarias.

Asun también recordó la situación actual de muchas mujeres en el mundo, en zonas donde carecen de derechos. No podemos olvidarnos de ellas y su lucha tiene que ser una parte relevante de nuestra agenda.

No hemos dicho ni una sola mentira, por eso el movimiento feminista ha triunfado

Teresa Meana, una de las fundadoras de la Asociación Feminista de Asturias, nos contó también las acciones desarrolladas en Asturies en esa época y el avance enorme que se ha vivido desde entonces. Nos contó los eslóganes que utilizaban, que en ocasiones vuelven a estar vigentes, porque los derechos de las mujeres nunca se pueden dar por incuestionables, el riesgo de los pasos atrás siempre existe.

El contexto era muy duro, el miedo siempre estaba presente, pero la alegría que imprime saber que estás en el lado bueno de la historia lo superaba con creces.

Esa alegría se transmitió en el Niemeyer. Moderar un Diálogo Visible no es tarea fácil, pero Asun y Teresa se lo pusieron muy fácil a Mayús Ramos que, en representación del Coleutivu Feminista Milenta Muyeres, se enfrentó a este reto y (creemos) disfrutó durante el desarrollo del diálogo.

Gracias, Asun. Gracias, Teresa.

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