Dalle mio nena, muyeres en las ondas

Así como quien no quiere la cosa, Dalle Mio Nena, el primer podcast rural de España, lleno de historias invisibles, entrevistas únicas, actualidad de los márgenes y humor gamberro se une a la familia MUSOC.  Las periodistas Aitana Castaño y Marta Pérez, de la mano de la agencia de comunicación Melodijopérez, conducen este programa mensual que recorre toda la Asturies rural y que por primera vez se emite desde un entorno urbano, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto, en Xixón. “Aunque, hasta hace exactamente 48 horas, yo estaba convencida de que se iba a emitir desde Oviedo. No, claro, parece ser que este año en Oviedo no pudo ser.” Así inició Aitana el podcast en directo, sin pelos en la lengua, denunciando los recortes del ayuntamiento en proyectos culturales. “¡Hay que ser tacañu!”. Con este tono desenfadado y divertido transcurrió el resto del programa, primero con la intervención de Sofía Moreno y Mariluz Rivero, de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN), que presentaron su proyecto en torno a la brecha rural y de género con el fin de establecer redes de reflexión en torno a los cuidados y la digitalización con entidades y mujeres del medio rural. 

Los proyectos, además de cifras y terminología técnica y rimbombante, tienen caras, nombres y apellidos. Y en este caso, además, personalidades arrolladoras como las de Maribel, Sagrario y Julia, quienes, en el marco de esta iniciativa, arrasaron con un podcast propio, Por los caminos de La Espina, donde residen, en el concejo de Salas. Con este desparpajo nos contaron sus vidas, como habían llegado a este proyecto, y todo lo que les  queda por hacer…”¿,No hay mujeres que estudian una carrera después de los 80? Pues eso”

Maribel, abierta siempre a vivir nuevas experiencias, no dudó en comprarse un portátil para un taller de informática que estaba realizando. Sagrario, propietaria del chigre de la gasolinera de La Espina por el que una vez pasaron, dirección Galicia, Fraga y Carrillo: “Casé por lo menos a veinte de las empleadas que tuve en el chigre. Mejor que a les mis fíes, incluso”. Julia, propietaria de una de las dos únicas peluquerías del entorno: “Éramos dos pero no había competencia, es más nos cortábamos el pelo la una a la otra”. Y más risas. Y más historias. Y qué bien que tenemos a Dalle mio nena para contarlas.

Mujeres de más de 80 que no dudan en escanear un código QR para escuchar un podcast, porque quieren estar al día, porque tienen mucho que contar y porque son, y con razón, orgullo de sus hijas y sus nietas. Como decían Marta y Aitana, “las Julia Otero, Sonsoles Ónega y Angels Barceló de Salas”. Ahí es nada.